Ciudad de México 30-05-2017
Vida Urbana

"Es una obligación reportear aunque nos maten"

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La violencia contra periodistas se va a frenar cuando la sociedad nos arrope, asegura el escritor Alejandro Almazán


"La muerte no hace distinción. Si alguno cree que a él no le va a suceder que tonto, a todos nos pasa", así se expresa con profundo dolor el escritor y periodista Alejandro Almazán, compañero de coberturas de Javier Valdez, su amigo, su carnal de vida.

Valdez y Almazán se acompañaban siempre a foros, pláticas, presentaciones de libros. Hoy lo acompaña en su despedida, y para levantar la voz y pugnar por la unión de los periodistas porque "lo terrible, es que el gremio está dividido en buenos y malos, y así solo estamos amamantando a la muerte".

Para el periodista el principal problema de los ataques, amenazas y asesinatos contra periodistas es que México es un narcoestado, donde políticos, narcos, policías militares, funcionarios y empresarios se cubren la espalda. "Son la misma peste y de ahí que las instituciones no sirvan para proteger a ciudadano alguno".

Pese al dolor por la partida de su amigo, su carnal de vida y de  profesión, El Andén tuvo la opinión del periodista y escritor porque a pesar de todo, hay que alzar la voz.

¿Qué hacer para enfrentar esta terrible violencia?

Como gremio solo queda unirnos. La muerte no hace distinción. Si algún colega cree que a él no le va a suceder, que tonto. A todos nos pasa. Y a la sociedad? Arroparnos. Necesitamos de ella. Sé que tienen todos los argumentos para no estar con nosotros: columnistas, dueños de medios y conductores prime han hecho apología del poder a cambio de sus buenas tajadas.

Pero no todos somos corruptos. Así que a la gente debe importarle la muerte de un periodista honesto porque de ahí sale la luz para alumbrar la obscuridad con la que se gobierna en México.


¿Se puede seguir con las coberturas del narco? ¿Cómo sacar valor para estos temas?

Llevo años cubriendo narco, me tocó. Nos tocó. Y hay que seguir reporteando. Valor? Pendejez? Ni uno ni otro: es una obligación, aunque nos maten.

 
¿Qué te dejó la amistad con Javier Valdez?

Javier me enseñó a tener güevos, a denunciar, a señalar, pero también a tener prudencia. Eso, la prudencia, era la principal virtud de Javier. Tengo cientos de momentos con él. Cada uno merecería un libro.

Pero resumo la historia: Javier era un tipo valiente, echado pa'delante. Y si yo quiero honrarlo, entonces debo seguir adelante, contando la mierda y la sangre por la que chapoteamos en México. Javier era un guía, un faro. Yo de broma le decía que en la cueva del lobo él era mi Narco Polo


¿Hay modo de presionar para frenar esta violencia contra periodistas?

Lo vamos a lograr uniéndonos como gremio y cuando la sociedad nos vuelva a arropar. De otra forma no.


¿Cómo ves el panorama hacia adelante, para evitar más violencia, ahora que son tiempos de elecciones, qué hacer?

Es una cuestión de régimen: el que tenemos no tiene la menor preocupación de ver por nosotros.  ¿Por qué? Porque políticos, narcos, polícías, militares, funcionarios y empresarios son lo miso y no van a morderse la cola.

Ojalá que los mexiquenses voten por un cambio de régimen y le den una patada en los güevos al PRI de Atlacomulco, el más cínico y corrupto de la historia. Sólo saneando las instituciones este país cambiará.

Mientras tanto, el colega muerto de mañana olvidará a Javier y a Regina, y a Moisés y a Miroslava y a todos esos compañeros que han sido asesinados por denunciar al poder y al crimen, que para el caso son lo mismo...


Almendra Vázquez

Apasionada de la comunicación, mantiene el gusto de teclear entre audios y tareas de preescolar de su hijo. Presume un buen sazón en la cocina.

El Andén

Etiquetas: Alejandro almazán Javier valdéz Periodistas