Ciudad de México 30-05-2017
¿Por qué tanta impugnación?
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¿Por qué tanta impugnación?

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Más tardó la nueva Constitución en salir a la luz que en recibir una cantidad inusitada de embestidas jurídicas. No es usual despertar al mismo tiempo a los abogados de la Presidencia de la República, la Procuraduría General, el Senado, la CNDH, el Poder Judicial Local y un par de partidos políticos. ¿Qué es lo que molesta tanto?

En primer lugar la estructura, eso fue lo primero que les voló la máquina, pues rompe con las formas tradicionales de las constituciones federal y de los estados de la república. Estamos frente a un texto normativo que se refiere en cada uno de sus apartados al tipo de ciudad a la que se aspira. El ver en cada subtítulo como frases como "Ciudad Solidaria", "Ciudad Incluyente", "Ciudad Global", "Ciudad Sustentable", "Ciudad Productiva", "Ciudad Educadora y del Conocimiento" inmediatamente nos refiere a una idea colectiva y no individual. A una idea inclusiva, protectora, es más, hasta maternal. 

Ahora bien, aún siendo así, las libertades y derechos individuales están bien sustentados. Al igual que en la Constitución Federal y las de los estados, están enumerados de manera individual. Por ejemplo, "el la Ciudad de México todas las personas tienen derecho a la educación..."; "Toda persona tiene derecho al libre acceso a información plural, suficiente y oportuna, así como a producirla, buscarla, buscarla, recibirla y difundirla por cualquier medio."

Pero más allá de la estructura diferente, la Constitución de la Ciudad de México enmarca derechos que, si bien no estaban a nivel Constitucional, son ya una realidad en nuestra ciudad; por ejemplo, el derecho a decidir de las mujeres y el matrimonio igualitario.

Sin duda para abogados formados tradicionalmente en un régimen Kelseniano de interpretación de normas la Constitución de la CDMX es transgresora, rompe la estructura piramidal que nos enseñaron el la Facultad. Los argumentos centrales de las acciones de inconstitucionalidad presentadas desde el Ejecutivo Federal se basan en que la Asamblea Constituyente cruzó lo límites de los aspectos de regulación exclusiva de la federación; de hecho los límites los habían rebasado las leyes del extinto Distrito Federal.

Por ejemplo, uno de los aspectos impugnados bajo ese argumento es el de los derechos de las personas migrantes y el texto constitucional los refiere de la siguiente manera: "Las personas migrantes y las personas sujetas de protección internacional y en otro contexto de movilidad humana, así como sus familiares, independientemente de su situación jurídica, tendrán la protección de la ley y no serán criminalizadas por su condición de migrantes. Las autoridades adoptarán las medidas necesarias para la protección efectiva de sus derechos, bajo criterios de hospitalidad, solidaridad, interculturalidad e inclusión."

En el texto transcrito podemos identificar derechos básicos de las personas migrantes, contenidos ya en el derecho convencional que se aplica en México. Sin duda la Constitución de la Ciudad de México marca la pauta para la atención de esa población que bien puede ser mediante la planeación y presupuestación de políticas públicas, que no necesariamente irán en contra de la política dictada por la federación. El mismo argumento resulta aplicable en relación al derecho a la educación o la salud, igualmente impugnados por el ejecutivo federal.

La Constitución de la Ciudad de México debería de nacer y empezar a interactuar como un texto vivo, que se va aplicando e interpretando a partir de casos concretos, en la realidad, en donde pueda probar sus éxitos a fracasos frente a argumentos jurídicos concretos puestos a prueba caso por caso. ¿Porqué no le dan la oportunidad de probarse frente a la Constitución Federal y las normas generales de una manera dinámica?

La situación que debiera ser inaceptable desde un punto de vista de interpretación pro persona sería una restricción de derechos mayor a la impuesta por la Constitución Federal e incluso de las leyes generales, pero si se trata de una ampliación de derechos y de un avance progresivo en la realización de los mismos, la Suprema Corte de Justicia de la Nación debería tener presente el carácter no regresivo de los derechos humanos y optar por la interpretación más amplia y probar, caso por caso, la autonomía ganada por la Ciudad de México en la reforma política.


Ana Saiz

Ana Saiz es abogada.

El Andén

Etiquetas: Constitución CDMX Constituyentes Morena PGR Senado CNDH