Ciudad de México 25-09-2017
Dia de la mujer... ¿sin amas de casa?
Vida Urbana

Día de la mujer... ¿sin amas de casa?

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Madre en la misma situación de miles, que por ser indígena y mujer pertenece a uno de los grupos más vulnerables del país, pero pese a las limitaciones de su entorno logró que sus siete hijas tuvieran una carrera

En el día de la mujer, el "glamour" gana. Mujeres que se insertan en profesiones consideradas exclusivas de hombres. Súper mamás, que atienden a la familia y luchan por un lugar importante en la política, las artes, ciencia o negocios. Hoy, todas ellas se vuelven visibles.

 

Sin embargo, las amas de casa, que por decisión, obligación o tradición crían a los hijos, atienden la casa, se preocupan por las cuentas y demás actividades, quienes quizás educaron a las primeras, se ven excluidas, por no tener un papel tan "especial".

 

Hoy quiero hablar de ellas a través de mi madre, una mujer en la misma situación de miles, que por ser indígena y mujer pertenece a uno de los grupos más vulnerables del país, que pese a las limitaciones de su entorno logró que sus siete hijas tuvieran una carrera, cuando la costumbre dictaba lo contrario.

 

Sin más que la primaria, doña Elsa pudo ser capaz de llevar a sus hijas por el camino de las letras y los números. Paciente y severa, nos acompañó una a una en la travesía del saber. Cuando los estudios sobrepasaron sus conocimientos, ella aprendió junto a sus hijas, sin más confianza que la disciplina y la preparación constante.

 

Cuando las hermanas mayores terminaron la preparatoria y optaron por ir a estudiar a la ciudad, todo mundo estuvo en contra. Ella pudo avizorar en esa incursión un cambio de paradigmas, de vida, pero con la confianza que una crianza bien forjada nos daría elementos para sobre llevar la transformación, y sobre la bases de sus enseñanzas primigenias formar a las mujeres que somos hoy.

 

En un contexto donde se menosprecia la labor de las amas de casa, por parecer trabajo poco atractivo, y en algunos casos ni siquiera se considera como una ocupación, es fundamental valorar la labor de estas entrañables mujeres (u hombres), que educan día a día a las próximas generaciones que combatan las barreras de género. 


Alejandra Cabrera

Juchilanga en resistencia, no manda besos sino bixhidu. Su pluma es indígena, su crónica es urbana y su aura, zapoteca.

El Andén

Etiquetas: Crónica Día Internacional de la Mujer