Ciudad de México 24-05-2017
El IEDF y los políticos chapulines
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El IEDF y los políticos chapulines

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Después del fiasco de la mal-llamada Asamblea Constituyente de la Ciudad de México y su anómalo y ridículo producto de Constitución para la CDMX, los políticos locales ya han regresado a lo que verdaderamente les interesa: reinventar y sofisticar los mecanismos para aumentar sus rentas políticas.

Por ello, los políticos ya afinan sus estrategias para obtener las candidaturas que les aseguren un espacio de la ciudad en 2018, por lo que vemos con imperiosa actividad a todos aquellos que se ven con posibilidades de obtener una candidatura para las futuras alcaldías así como a diputaciones locales, o ser parte de la nueva estructura de representación de las alcaldías o incluso -por qué no- una diputación federal por los distritos correspondientes a la Ciudad de México. Muy ingenuos y además ilusos, pues las cartas de las fuerzas políticas que tienen posibilidades reales de ganar la capital, ya están por demás echadas y los candidatos están prácticamente definidos; por lo que no depende en cuanto se exhiban cuanto acto o evento público se los permita.

Es decir, su prioridad está donde siempre ha estado, en ganar las elecciones y con eso acceder a una posición de poder que les facilite el uso de recursos. Y es aquí, desde lo local, donde destaca la más sutil forma de competencia política, que incluso trata de llegar, en algunos casos, inútilmente al orden federal.

 

El INE y la política local

Hace unos días la Cámara de Diputados lanzó la convocatoria para elegir a los consejeros electorales del Instituto Nacional Electoral quienes sustituirán a los consejeros salientes. Y la designación de los Consejero del INE tiene mucho que ver con la política local. Basta con revisar unos datos.

De los 151 candidatos que se inscribieron en el proceso, casi la cuarta parte (36) son o habían sido integrantes de algún Organismo Público Local (o lo organismos encargados de la organización de las elecciones a nivel local, por sus siglas OPLEs). De estos, 5 son actualmente integrantes del Instituto Electoral del Distrito Federal (al cual aún no se le ha sustituido el nombre por Ciudad de México) o habían sido parte de él recientemente. Si incluimos 2 de Estado de México, 3 de Hidalgo y 3 de Morelos, estados vecinos, pero íntimamente ligados a la política de la Ciudad de México, vemos que hay una gran presencia de integrantes de estos organismos con interés de participar en las instancias nacionales.

A pesar de ser un número considerable (13), sólo ha sobrevivido un puñado de ellos en la última lista que integrará las ternas para los tres cargos de Consejero. Aquí vemos caras por demás conocidas, y que pesar de las apariencias, son reconocidas como fuerzas políticas cercanas al gobierno de la capital.

Si bien, los ex consejeros tienen el legítimo derecho de postularse a cualquier puesto que consideren, resalta que en esta lista se encuentren los nombres de actuales consejeros de los OPLEs locales; que incluso fueron nombrados por el mismo INE hace poco más de dos años para completar un periodo de 7 años. Es decir, en casi más de dos años, los postulantes que aún no concluyen ni la primera mitad del periodo asignado ahora tienen los ímpetus para querer saltar a responsabilidades de orden nacional con nombramientos de 9 años.

 

De quién es la mano que mece la cuna

Esto es por demás relevante para la política local: primero, desde un punto de vista ciudadano es importante saber por qué una persona decide abandonar su responsabilidad asignada a nivel local, la cual hicieron patente en su proceso de postulación para el IEDF, y si en esta decisión ya consideraron sus  implicaciones a la institucionalidad local; pues los actuales equilibrios de poder en el IEDF se romperán en la antesala de las elecciones de la Ciudad de México de 2018.

Segundo, si en su decisión conocen los impedimentos que marcó el Tribunal Electoral Federal cuando en un movimiento similar, un puñado de consejeros nacionales se postuló para la integración del Tribunal Electoral. En ese momento, el argumento que impidió el movimiento fue que estaban en funciones para los cuales habían sido elegidos, por lo que no cumplirían los criterios de elegibilidad.

Esto se relaciona con el tercer y más importante punto, quién es la mano que mueve la cuna. Si bien son individuos, sabemos que los intereses se mueven de manera colectiva. Consejeros y exconsejeros no pudieron postularse sin consultarlo con aquellos grupos que representan y defienden, que además son los grupos que los promovieron. Por lo que es importante saber cómo los grupos políticos de la capital pretenden ubicarse en la lucha política nacional a través del INE. Por lo pronto sabemos dos cosas, que más de un político forjado en esta ciudad tiene ímpetus de política nacional y que los políticos chapulines necesitan aliados.

El juego político del IEDF hace por demás notorio lo que ya sabíamos: que las elecciones locales y nacionales de 2018 ya comenzaron. Los jugadores políticos ya mueven sus fichas, y las colocan para favorecer su estrategia final, que siempre ha sido la presidencia de la república como primera opción o, como segunda, un cargo que les permita posicionarse para futuras elecciones. Digámoslo con todas sus letras: la capital no les interesa, es sólo un escalón para alcanzar su último objetivo.


Cristopher Ballinas

Seleccionado nacional de Kendo. Doctor en Ciencia Política por la Universidad de Oxford y Profesor en Políticas Públicas en el ITAM.

El Andén

Etiquetas: IEDF INE Elecciones Democracia