Ciudad de México 24-07-2017
El diluvio de Mancera
Ideas

El diluvio de Mancera

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Si existiera un manual de como NO debe un gobierno atender aquellas situaciones derivadas de fenómenos climatológicos, sin duda el actual gobierno de la Ciudad de México sería el autor más prolífico.

La temporada de lluvias que en días anteriores se presentara con renovada vitalidad colapsó la infraestructura vial y afectó negocios y viviendas en diversas zonas de la ciudad. Más que un hecho aislado, bautizado como "fenómenos atípicos", es un suceso que sirve para evidenciar claramente la incapacidad que tienen la actual administración capitalina para dar respuesta a las necesidades de los ciudadanos, proveyendo acción inmediata para garantizar los derechos de los ciudadanos, tales como seguridad, movilidad, vivienda digna.

Eso lo podría hacer si tomara en cuenta al menos los siguientes elementos:

 a)  La naturaleza de la ubicación de la Ciudad de México hace que los temas acuíferos sean de nodal e inevitable importancia en el análisis de la infraestructura de la ciudad. El hecho de que el lago sobre el cual se erige la ex - región más transparente, no quita que la naturaleza siga buscando los viejos cauces por los cuales solía correr el agua. El asfalto y el cemento han creado barreras artificiales que poco engañan a la naturaleza. De hecho, el cambio climático ha provocado que estos fenómenos "atípicos" se presenten cada vez con mayor fuerza y frecuencia. No incluir esta variable en la toma de decisiones en la construcción y reforma de la infraestructura de la ciudad es un error que se paga con creces. El fantasma del lago ronda de nuevo entre nosotros.

b)  Debe reconocerse que no se tapa el sol con un dedo. Llamarle "fenómenos atípicos" y utilizar toda la maquinaría gubernamental para llenar los medios con esto como justificación ante la parálisis e indolencia del gobierno capitalino, no sólo es un desperdicio de recursos sino contra-intuitivo. La capacidad gubernamental de comunicación debe ser utilizada para prevenir sobre los peligros ambientales que pueden afectar la integridad física o a el patrimonio. Existe suficiente experiencia local sobre este uso preventivo de los medios de comunicación y, más aún, al amparo de las nuevas tecnologías de la comunicación, que reducen los costos enormemente. Sin embargo cuando se utilizan estos más para vender una imagen que para salvaguardar a los habitantes, resulta en negligencia y hasta en tragedia.

c) La construcción de infraestructura y el remozamiento de calles y avenidas se ha dado con fines políticos más que para garantizar la integridad de las personas y su patrimonio. Si bien toda la infraestructura urbana puede presentarse como necesaria es importante priorizar aquella que traerá beneficios a la ciudad en su conjunto por encima de aquella que permite apariciones en medios y eventos masivos. De esto han sido cómplices los delegados y miembros del gabinete, a quienes no les ha importado acabar con zonas verdes, árboles y montañas que servían de contención natural. Muchas veces la mejor infraestructura y la que trae más votos es aquella que no se ve; se necesita invertir en el subsuelo capitalino.

d) La basura es sin duda un problema que agrava la presencia de estas fenómenos, pues limita la capacidad de la infraestructura actual, pero es tan importante como todo aquello que abulta las calles y avenidas de esta ciudad. Los negocios callejeros, los puestos ambulantes, las obras inconclusas, entre otros, desvían los cauces del agua cubren la infraestructura de captación y que contribuyen con elementos no considerados, por lo que representan un peligro para los transeúntes. Sin embrago, todo esto son fuentes informales de financiamiento del gobierno de la ciudad, así como de delegados. A esto se unen las construcciones ilegales de negocios y vivienda, no sólo en lugares de alta peligrosidad, sino su vez donde se interrumpe los causes del agua. Todo esto con permisos clandestinos que terminan en apoyos electorales.

En los pocos meses que quedan de esta administración capitalina, poco se podrá esperar que se haga para solventar estos problemas. Pero estos eventos son cíclicos y anualmente los capitalinos se enfrentan a ello, con resignación, pero con un enojo acumulado. Quien sea quien quede o llegue, debe de darle un vistazo al catálogo de acciones fallidas de la presente administración, acciones que, entre otras cosas, pueden contribuir a que el actual partido gobernante pierda la ciudad en 2018.


Cristopher Ballinas

Seleccionado nacional de Kendo. Doctor en Ciencia Política por la Universidad de Oxford y Profesor en Políticas Públicas en el ITAM. @crisballinas

El Andén

Etiquetas: Miguel Ángel Mancera Lluvias Políticas públicas Inundaciones Infraestructura urbana