Ciudad de México 25-09-2017
La estrellita al IEDF
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La estrellita al IEDF

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El Instituto Electoral del Distrito Federal (ya sé, no le han cambiado el nombre), está de plácemes porque consiguió una estrellita en la frente. Esta no es cualquier estrellita, no es uno de esos premiecitos que sirven para mantener llenas las arcas de organizaciones internacionales certificadoras y salir en algunas fotos de la prensa nacional.

La certificación que obtuvieron por la necedad (digo, el impulso) del consejero Yuri Beltrán, mide calidad del trabajo de la institución pero no, como habitualmente sucede, hacia adentro de los pasillos, sino hacia fuera. ¿Qué quiere decir esto? Que no se fija si se pagaron las horas extras acordadas, si todos los trámites tienen respaldo en carta tamaño oficio, si hay claridad en los reglamentos internos (no es broma, a veces eso se mide en las instituciones públicas), sino que se fija en los productos que tienen que entregar: la capacitación electoral, la confiabilidad en la emisión del voto, el registro de los candidatos. Es decir, el trabajo mismo de la organización del banquete de la democracia: dónde y cómo se ponen las mesas, si los invitados quedan contentos, si todo mundo encuentra su lugar, si hay alguien encargado de sacar discretamente al borracho.

Y resulta que el IEDF puede hacer todo eso y lo hace bien. ¿Por qué me parece importante? Porque este bien hacer se inserta en un contexto de centralización de funciones electorales y una marea de malas opiniones sobre las instituciones subnacionales (en todos los ámbitos). Los institutos electorales locales tienen mucho qué dar. Esta estrellita no la tiene ni Obama. El INE, ciertamente, no la tiene. 


Ivabelle Arroyo

Directora de El Andén. Lee en bicicleta, escribe con un cucharón de cocina y le intrigan los rufianes. @ivabelle_a

El Andén

Etiquetas: IEDF Yuri Beltrán Instituto electoral Elecciones Democracia Centralización Política subnacional