Ciudad de México 25-09-2017
Los politicos mexicanos son como tamales: Chef Bossuet
Vida Urbana

Los políticos mexicanos son como tamales: Chef Bossuet

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El ex Chef Ejecutivo de la Presidencia de la República, considera que la gastronomía y la política son una dupla de poder o debilidad

Con una determinación apabullante, José Bossuet Martínez a sus escasos 10 años sentenciaba frente a su abuela: Quiero ser cocinero del Presidente de la República. A los  25 era el responsable de la gastronomía en Los Pinos en la época de Fox.

Conocido en el medio culinario como El Chef Bossuet, está convencido que nada es fortuito y el éxito es producto de la dedicación, la perseverancia y bueno por qué no, en su caso de un buen sazón.

El Jefe de cocina Chiapaneco con más de una década de trayectoria nacional e internacional es un ávido viandante, cualidad que le permite recuperar sabores, ingredientes e historias de cada zona que visita y por consiguiente interpretar una cocina simple, orgánica y sustentable por definición.

La curiosidad me lleva a una larga charla con este joven, -aunque experimentado cocinero- para conocer cómo la política y la gastronomía se complementan. El chef se percata de mis inquietudes y con una sonrisa franca y mirada chispeante me dice: acuérdate que en la mesa se hacen las grandes negociaciones.

¿Qué significa ser el encargado de la gastronomía presidencial?

Es un aspecto de seguridad para una persona pública y política, ser el encargado de darle de comer al número uno de la nación, conlleva una responsabilidad social.

Uno de los servicios más difíciles era cuando se acercaban los informes de gobierno, hay negociación, cabildeos, entonces es necesario una comida fácil, sencilla, que no cause sueño después de comer. Estar abierto a que en esos días a ciertos personajes no les va a gustar lo que prepares pero es más por una cuestión de toda esa dinámica o estrés.

¿Cómo se prepara mentalmente para ser Chef del presidente?

En realidad desde pequeño lo decrete, primero ser cocinero a los ocho años, y a los diez, mi abuela me preguntó ¿cocinero de quién? y dije: del presidente. A los veinticinco lo logré, una edad muy temprana para ser Chef Ejecutivo.

Venía de abrir un restaurante en la CDMX, cuando tuve la fortuna de conocer a una persona cercana a esa administración, le platiqué mi sueño, cuando se presentó la oportunidad lleve mis papeles, me hicieron entrevistas, había obviamente más candidatos y quedé.

La cocina profesional y sobre todo a esos niveles no soporta errores de tiempo ni olvidos, no es como en una empresa que decimos hay un "bomberazo", se nos acabó esto y sales a comprar en ese momento, ahí no se puede, porque estamos hablando de un aspecto de seguridad, yo reportaba directamente al estado mayor presidencial.

¿La política y la gastronomía se llevan?

Claro, van de la mano, acuérdate que en la mesa es donde se hacen las grandes negociaciones, también donde se puede mostrar poder o debilidad, por eso es tan importante quién va a comer, cuáles son sus horarios y su origen.

Comer es un acto de libertad, es lo que nos hace diferentes ante los animales no humanos, porque ninguno hace sartencitos, platos ni recipientes simplemente se alimentan, nosotros lo hacemos porque es una parte espiritual.

¿La comida puede dominar a un político?

Si, creo que es una herramienta tanto de bienvenida como de empoderamiento. En alguna ocasión hubo una equivocación muy seria respecto a la elección del menú, no puedes servir a una persona que viene de Europa del Este platillos a base de maíz, hoy tal vez prueben algo porque ya existe una difusión más clara de lo que es la cocina mexicana.

El hecho de que ofrezcas una recepción en la cual no comes nada cuando te sientas, te predispone a no negociar, así que si traías alguna propuesta, dices ¿si me están dando esto que ni conozco ni me gusta, qué va a pasar el resto de los días?, sin duda cambia el ánimo en delegaciones enteras.

¿Podrías definir con un platillo al político mexicano?

Con "Los tamales", porque depende de la región, están los que traen carne y los que no. Como el Zacahuil es un tamal de fiesta en el cual metes animales enteros, pero hay en otros que están hechos con manteca vegetal, unos que son para vigilia, otros horneados que son más duros o hay los que están hechos solamente para fiestas de muertos, en ese sentido van de la mano con el entorno y la personalidad del político. Sería bueno hacer una guía de acuerdo al tamal, qué tipo de político es.

Luego de una plática reconfortante, me despedí del Chef Bossuet con una reflexión: y yo que pensaba que los políticos solamente eran de chile, dulce y manteca.

Foto: Bitácora de Luz

 

 



Gabriela Rivera.

Comunicadora. Dejó la danza contemporánea y pasó al tutú político. Convirtió los giros en metáforas. @GRIVERA72

El Andén

Etiquetas: Chef Bossuet Presidencia de la República Tamales Políticos Mexicanos