Ciudad de México 17-10-2017
Ninguna casa en San Gregorio tiene dictamen de DRO
Vida Urbana

Ninguna casa en San Gregorio tiene dictamen de DRO

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Los vecinos de este pueblo de Xochimilco no pueden tramitar créditos ni apoyos

San Gregorio Atlapulco parece zona de guerra. La torre de la iglesia quedó rebanada, los muros que rodeaban el atrio se derrumbaron y las rejas que permitían la entrada son inútiles vigilantes: no cierran nada, no tienen barda al costado.

Pero los alrededores son peores. En la calle de Lázaro Cárdenas se cayó una construcción de tres pisos, pero a diferencia de algunos edificios del centro de la Ciudad de México, de este ya no queda rastro. No hay ni una piedra, ni un muro, ni un escombro. Es un terreno baldío, bardeado con madera, limpio. Ahí estaba la famosa tienda de don Neto y los vecinos cuentan que llegaron amigos e influencias del dueño para llevarse los escombros. Influencias en el Estado de México, aseguran, porque del gobierno central capitalino no han visto aún las huellas.

"Nadie murió ahí", dice el dueño de al lado.

"Claro que sí, yo vi cómo sacaron a dos señoras... muertas", replica la señora que le rentaba a él un localito para una tienda, hoy inservible porque se le recargó el edificio destruido. Son 12 metros cuadrados que requieren intervención mayor. Con los nueve mil pesos que presta el Gobierno de la Ciudad de México para daños en negocios no va a alcanzar para mucho.

En la calle Insurgentes, una de las largas, a un costado de la Iglesia central, hay 55 casas dañadas. Un recorrido permite ver que muchas están desalojadas y los vecinos cuentan que la mitad del pueblo se tiene que reconstruir.

El museo del orgullo local se cayó totalmente. Como emparedado. Las casas están cuarteadas, ladeadas, rotas, sin bardas, con improvisados soportes de madera y sin celosos resguardos de protección civil que recuerden a los de la colonia Narvarte. No, aquí no hay policías resguardando escombros ni autoridades protegiendo a los que pasan caminando junto a las casas. Pero nadie es tan tonto como para acercarse demasiado.

La reconstrucción va a tardar

San Gregorio es un pueblo sencillo. La gente se dedica principalmente al cultivo y comercio de lechugas, verdolagas, rábanos y otras legumbre que cultivan en chinampas en una zona baja llamada La Conchita. Los productos los venden en la Central de Abasto.

No les sobra el dinero para reconstruir el pueblo, pero además, tampoco les sobra la atención: el primer requisito para solicitar apoyo es tener un dictamen estructural firmado por un DRO y no ha ido ninguno.

"No han venido. Ni conmigo ni con nadie. Ni uno solo", dice malhumorado un propietario que perdió vivienda y tienda sobre Lázaro Cárdenas. No confía en que vayan y además no los quiere para pedir crédito. Quiere apoyos.

La situación es la misma en todas las casas que recorremos. La gente está enojada y desconfía del gobierno, pero agradece la ayuda privada con mantas y letreros en los muros. Es agradecimiento y recordatorio: hace falta ayuda.

"Los que ayudan son del mismo pueblo", nos explica una señora en una fila para recibir ayuda. Hay una combi que reparte ropa, un auto compacto de cuya cajuela salen papel higiénico y productos de limpieza, un anafre improvisado en el que se hacen hotcakes con mermelada y un puesto que reparte platos de unicel con chicharrón en salsa verde, frijoles y tortillas. Todo gratuito y organizado por particulares. No se ve la presencia institucional por ningún lado, excepto un ingeniero de la delegación que recorre tomando fotos las casas dañadas y que nos confirma que aún no llega ningún DRO.

"Están saturados y son muy pocos. Nosotros estamos haciendo un levantamiento fotográfico", dice.

La devoción es fuerte y la fiesta no se pospone

La Iglesia no se ve bien, pero la devoción es más fuerte que la prudencia. Los pobladores entran y salen para rezar y las fiestas no se posponen. Una quinceañera llega a las puertas con séquito y mariachi, sin que ningún estructuralista haya declarado segura la construcción religiosa. 

La vida sigue y la fiesta no se pospone, pero el pueblo se impone. El pueblo, por más fiesta que hagan, está en ruinas. 



Staff A / El Andén

Información política urbana.

El Andén

Etiquetas: Sismo CDMX 19S Créditos Reconstrucción Xochimilco San Gregorio