Ciudad de México 20-04-2018
Si gobierna una mujer, ¿cambiará la situación de las mujeres?
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Si gobierna una mujer, ¿cambiará la situación de las mujeres?

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Habiéndose definido las eventuales candidaturas de las principales fuerzas partidarias de la capital, han comenzado a llenarse los medios de escritos que pretenden mostrar supuestos análisis de los perfiles de los candidatos a la Jefatura de Gobierno. Sin embargo, casi nadie se ha molestado en escribir el reto que implica que una mujer gobierne la capital mexicana.

Si bien anteriormente, una mujer ha ocupado ese lugar, esta sería la primera vez que se haría por la elección de sus ciudadanos. El hecho de que tengamos un par de (eufemísticamente llamadas pre) candidatas al puesto mayor de la capital, debería llevarnos inmediatamente a un debate sobre una Ciudad de México con perspectiva de género. Sin embargo, al día de hoy esto no ha sucedido. 

De acuerdo al estudio que realizó la Fundación Thomson Reuters 2017, el cual evalúa las capacidades institucionales de las ciudades para la protección de las mujeres frente a la violencia sexual, el acceso a atención sanitaria, educación y oportunidades económicas, entre otros aspectos, la Ciudad de México es la sexta urbe más peligrosa para las mujeres. Más aún, el estudio muestra que la capital mexicana es la cuarta megalópolis donde más violencia sexual: esto no es nuevo, ya que el mismo estudio en 2014, había mostrado que en la Ciudad de México mantenía el mayor nivel de acoso a mujeres en el transporte público a nivel mundial.

Esto es consistente con lo que Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (Ensu, octubre 2017). Las mujeres se sienten más expuestas al delito (80.3 % de las mujeres versus el 71.1 de los hombres) y la sensación de un clima inseguro se ha incrementado en el último año 4.1 en el último año y se encuentra por arriba de la media nacional (76%), esto de acuerdo con el historial del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

Pero no solamente en lo que se refiere a seguridad, sino a su vez es necesario reconocer que, aunque el Gobierno de la Ciudad de México siempre ha querido mostrar a la capital como el edén de inclusión y la equidad nacional y el paladín de los derechos, aún hay muchos elementos que hacen que las mujeres estén en franca desventaja vis-a-vis los hombres en la capital.

De acuerdo al Sistema de indicadores para el seguimiento de políticas de desarrollo, elaborado por el Instituto Belisario Domínguez, del Senado de la República, la CDMX queda a deber en acceso al mercado laboral, la salud reproductiva y el empoderamiento. No es ajeno que en la capital poco se cumple la igualdad de remuneración a igual trabajo, empezando por la misma estructura gubernamental capitalina. Si a esto le sumamos lo que la Asociación Mexicana de Mujeres Empresarias (2013) muestra en un estudio, que las mujeres destinan más del 70% de sus ganancias a la comunidad y su familia, mientras que los hombres sólo destinan entre el 30 y 40% para este fin, las mujeres ven mermado su ingreso en mayor medida que los hombres, aunque éstas ganen más. Esto es más dramático en cuestión de igual de oportunidades, pues sigue prevaleciendo los techos de cristal; pues, de acuerdo al INEGI (2012) las mujeres sólo representan el 16% del sector empresarial y, de acuerdo a la Organización Internacional del Trabajo, sólo una por cada 10 hombres ocupa puestos directivos.

 Las mujeres se muestran por debajo de la media nacional en porcentaje de alfabetización y las tazas de inscripción en centros educativos se encuentran por debajo de las de los hombres en los tres niveles educativos. El porcentaje de mujeres sin instrucción es mayor al de los hombres en 1.6 puntos porcentuales mientras que en la educación superior difieren en 1.9 puntos porcentuales. Sólo 16 de cada 100 cuenta con estudios superiores o de posgrado.

En cuanto a acceso a servicio de saludos, más de la mitad de la población que está incorporado un sistema de salud son hombres y solo el 47% mujeres. Las enfermedades endócrinas, nutricionales y metabólicas, son la segunda causa de muerte más frecuente en la población, 17.5% del total de fallecimientos se deben a este tipo de enfermedades, las cuales están más presentes en las mujeres 20.2%, que en hombres 15.3%; lo que muestra que se encuentran menos protegidas y más expuestas a enfermedades letales (Todos los datos anteriores de INEGI)

Esta elección muestra una oportunidad única para la capital, lo cual implica que primero se reconozca la desigualdad que prevalece. A pesar de lo que se pregona, no hemos construido una ciudad justa, segura y equitativa. Es entonces necesario hacer evidente e inevitable el "elefante en la habitación" de esta elección. Este debate deber ser inevitable e impostergable; incluso sería una gran bandera para los candidatos varones, ante la incapacidad que han mostrado las virtuales candidatas de alzar esta bandera. Una CDMX con perspectiva de género: una ciudad más justa, más equitativa.


Cristopher Ballinas

Cuarto Dan en Kendo y baterista de ocasión. Doctor en Ciencia Política por la Universidad de Oxford y Profesor en Políticas Públicas en el ITAM. @crisballinas

El Andén

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