Ciudad de México 15-12-2017
Tres deudas con los derechos humanos de la Procuraduria CDMX
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Tres deudas con los derechos humanos de la Procuraduría CDMX

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¿El nuevo procurador de la capital será capaz de limpiar los actos y omisiones de su antecesor o sólo servirá de tapadera?

Con la renuncia de Rodolfo Ríos Garzacomo titular de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) de la Ciudad de México se pone sobre la mesa el tema de las violaciones a los derechos humanos en el gobierno que encabeza Miguel Ángel Mancera.

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Sin que exista aún la confirmación oficial de su nombramiento como nuevo procurador de la capital del país, Eduardo Garrido, quien hasta hace poco se desempeñaba como subprocurador de Averiguaciones Previas de la PGJ, se perfila como el heredero de Ríos Garza.

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No será una tarea sencilla bajar las cortinas de la PGJ y concluir limpiamente la administración mancerista. Si bien han sido muchas los actos y omisiones cuestionables de la fiscalía capitalina en estos últimos cuatro años, a continuación presentamos tan sólo tres de los casos más polémicos y en los que se han vulnerado seriamente los derechos humanos.

Bar Heaven

Después de cuatro años de la desaparición y posterior asesinato de 12 jóvenes secuestrados del Bar Heaven, en la Zona Rosa, la PGJ ha evitado cumplir en su totalidad la Recomendación 19/2013 emitida por la Comisión de Derechos Humanos de la ciudad (CDHDF).

De acuerdo con el organismo autónomo, la fiscalía capitalina no ha diseñado los protocolos específicos para la investigación y atención de casos de desaparición de personas, tampoco ha cubierto completamente con las indemnizaciones y mucho menos culminó la investigación.

Hasta ahora las familias de las víctimas no han recibido las disculpas públicas de las autoridades, aun cuando se suscribió el compromiso de hacerlo para dignificar el nombre de los desaparecidos. Y es que la gestión de Ríos Garza se caracterizó por aceptar las recomendaciones de la CDHDF pero no por cumplirlas.

Deuda con las mujeres

Distintas organizaciones de la sociedad civil han señalado la gestión del exprocurador Ríos Garza llena de opacidad y omisa en las investigaciones en donde las mujeres son las víctimas. Constantemente la PGJ ha recurrido a una narrativa que criminaliza y revictimiza a las mujeres.

Como ejemplos está la persecución que sufrió Yakiri Rubio, la joven que fue encarcelada luego de defenderse de su violador.  La estigmatización también ha sido una forma recurrente para evadir responsabilidades. Así sucedió con el caso de la muerte de las colombianas Alejandra Pulido y Stephanie Magón, además de  Mile Virginia Martin, Alejandra Negrete, Yesenia Quiroz y Nadia Vera, las últimas cuatro asesinadas en un departamento de la colonia Narvarte.

En lo que va de este 2017 dos casos han trascendido a los medios por la violencia ejercida por la PGJ en contra de las mujeres: uno es el caso de Lesvy Rivera Osorio, la joven encontrada muerta en Ciudad Universitaria, el otro es el de Itzel, la adolescente de 15 años que por defenderse de su violador fue investigada por el delito de homicidio doloso.

De acuerdo con la diputada local de Morena Citlalli Hernández, en los últimos tres años fueron asesinadas más de 500 mujeres en la Ciudad de México.

El caso Narvarte

Con su renuncia anticipada Ríos Garza evitó los inconvenientes que significará para el Gobierno de la Ciudad de México aceptar la recomendación emitida por la CDHDF sobre el caso Narvarte.

De acuerdo con los abogados de las cinco personas asesinadas el 31 de julio de 2015, dicha recomendación es un parteaguas que evidencia el deficiente sistema de atención de víctimas de de la PGJ. El organismo autónomo capitalino documentó omisiones de la PGJ en sus indagatorias del quíntuple homicidio, desde la alteración de los peritos de la evidencia y la escena del crimen, la falta de actuación de acuerdo a los protocolos por los casos de feminicidio y por no abrir ninguna línea de investigación relacionada con el trabajo periodístico de Rubén Espinosa y el activismo político de Nadia Vera, ambos amenazados por el gobierno del veracruzano Javier Duarte.

La procuraduría encabezada por Rodolfo Ríos también es señalada por haber filtrado información y datos personales a la prensa provocando la exposición de las víctimas, su estigmatización y discriminación por motivos de género o nacionalidad.


Staff B / El Andén

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Etiquetas: PGJ Rodolfo Ríos Garza Miguel Ángel Mancera Bar Heaven Narvarte